viernes, 21 de junio de 2013

2. y yo.

A veces se me olvida pensar en mí, y es que el tiempo se me echa encima cuando repaso la lista de personas por hacer; y claro, nunca me da tiempo de llegar a leer el "y yo" del final.

Vivo unos amigos que no me merezco. Río unas carcajadas que no son del todo mías y si juntas todas las horas que me han hecho esperar sale un número más alto que el mil.

Cada vez tengo menos secretos. Sobre todo para mí mismo, y es que el día que se me comió la lengua un gato descubrí que me quedaban otras seis más escondidas en la boca.

Fumo para acordarme del momento en que dejé de hacer caso a mis padres.

Llevo un anillo en la mano izquierda que me recuerda que en algún momento me casé con algo que aun intento entender.

He vivido en cinco sitios diferentes, y siempre he sido el único que se ha atrevido a llamar casa a alguno de ellos.

He gastado dos corazones y medio. Los dos primeros se acabaron rompiendo, y aun estoy esperando a que me llegue la segunda mitad del tercero.

Duermo diez horas al día y sobrevivo catorce de noche, y todos los días pierdo la cuenta de las veces que he ido a vaciar el cenicero.

Como por gula, escribo con soberbia y a veces quiero por envidia.

Espero que aproveches por mí todo el tiempo que paso repasando tu nombre,
y entiendas porque nunca llego,
a leer el "y yo" del final.

 

1 comentario: